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La formación en Prevención de Riesgos Laborales (PRL) es obligatoria para todos los trabajadores, independientemente del tamaño de la empresa o del sector. Sin embargo, no toda la formación es igual ni tiene la misma duración o periodicidad de renovación.

Conocer qué formación es obligatoria y cuándo debe actualizarse es fundamental para evitar sanciones y garantizar la seguridad en el trabajo.

¿Es obligatoria la formación en PRL?

Sí. La Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales establece que el empresario debe garantizar que cada trabajador reciba una formación teórica y práctica suficiente y adecuada en materia preventiva.

Esta formación debe:

  • Estar relacionada con el puesto de trabajo.
  • Impartirse antes de que el trabajador comience su actividad.
  • Actualizarse cuando cambien las funciones o los riesgos.
  • Ser gratuita para el trabajador.

Tipos de formación obligatoria en PRL

Dependiendo del sector y actividad, puede exigirse:

  • Formación inicial en PRL (riesgos generales y específicos del puesto).
  • Formación sectorial obligatoria (construcción, metal, madera, transporte, etc.).
  • Formación específica por oficio en obras o industria.
  • Formación para mandos intermedios y directivos.
  • Formación para recurso preventivo.

En sectores como la construcción, la formación está regulada por convenios colectivos y suele tener una duración mínima obligatoria (por ejemplo, 20 horas por oficio).

¿Cuándo hay que renovar la formación PRL?

La normativa general no fija una fecha exacta de caducidad, pero en la práctica:

  • Debe renovarse cuando cambien las funciones del trabajador.
  • Cuando se introduzcan nuevas tecnologías o equipos.
  • Cuando haya cambios en los riesgos.
  • Cuando lo exija el convenio colectivo del sector.

En construcción, por ejemplo, muchos convenios establecen una renovación cada 4 años.

¿Qué ocurre si la empresa no forma a sus trabajadores?

No impartir la formación obligatoria en prevención de riesgos laborales puede suponer:

  • Sanciones económicas importantes.
  • Recargos en prestaciones por accidente laboral.
  • Responsabilidad civil o penal en caso de accidente.
  • Problemas en inspecciones de trabajo o auditorías CAE.

Ventajas de una formación PRL bien gestionada

  • Reducción de accidentes laborales.
  • Mayor productividad.
  • Mejor imagen empresarial.
  • Cumplimiento normativo garantizado.

En SEGSA Prevención ofrecemos formación en prevención de riesgos laborales presencial, online e híbrida, adaptada a cada sector y bonificable a través de FUNDAE.

Conclusión

La formación en PRL no es solo una obligación legal, sino una inversión en seguridad y estabilidad empresarial. Mantenerla actualizada evita sanciones y protege tanto a la empresa como a sus trabajadores.

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En SEGSA Prevención te asesoramos en gestión preventiva, vigilancia de la salud, formación obligatoria y coordinación de actividades empresariales.

Trabajamos con empresas en Valencia, Algemesí y L’Alcúdia ofreciendo soluciones ágiles, seguras y adaptadas a la normativa vigente.

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